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Ensayo · Composición Propia

Escribir música nueva desde la tradición

Cómo compongo partiendo de la tradición asturiana sin limitarme a repetirla. Mi proceso real, el mestizaje entre raíz y contemporáneo, y por qué creo que así se mantiene viva.

Puntero de gaita asturiana sobre la mesa junto a una pantalla con un secuenciador de audio con pistas de gaita y percusión, una partitura manuscrita y un teclado MIDI: tradición y producción contemporánea juntas

Compongo partiendo de la tradición de la gaita asturiana, pero no para repetirla: para escribir música nueva con ella. La raíz es el punto de partida, no el destino. En este ensayo cuento cómo lo hago de verdad —el proceso, no la teoría— y por qué creo que es la mejor forma de mantener viva la tradición.

Crecí tocando el repertorio heredado y nunca lo he soltado. Pero tocar lo que recibí y componer son dos gestos distintos, y este texto va del segundo.

Tocar la tradición y componer no son lo mismo

Cuando toco una alborada o una marcha, estoy sirviendo a una pieza que ya existe: la cuido, la respeto, la hago sonar lo mejor que puedo. Cuando compongo, hago otra cosa. Tomo el lenguaje de la gaita asturiana —su escala, su manera de respirar, su relación entre punteru y bordón— y escribo algo que antes no estaba.

La confusión habitual es pensar que componer “desde la raíz” significa imitar lo viejo o disfrazar de antiguo lo nuevo. No. Significa conocer la tradición tan a fondo que puedas decir algo propio en su idioma.

Mi proceso, sin misterio

No tengo un método de manual, pero sí un orden que se repite.

  1. Empiezo por el instrumento, no por la idea abstracta. Cojo la gaita y toco hasta que aparece un giro que no había oído antes. La gaita asturiana tiene una manera concreta de moverse —lo que el punteru permite, lo que el bordón sostiene— y casi siempre la idea nace de ahí, de la mano, no de la cabeza.
  2. Dejo que la tradición ponga las reglas… y luego las tenso. Si una pieza pide compás de baile, lo respeto un rato y después lo desplazo a propósito. El interés está en la tensión entre lo esperado y lo que rompe la expectativa.
  3. Pruebo en producción. Aquí entra el lado tecnólogo: grabo, superpongo, escucho la gaita junto a texturas que no son tradicionales. No para “modernizarla” de adorno, sino para oír qué aguanta y qué sobra. Casi siempre sobra. El proceso técnico detrás de esto —qué es un DAW, qué fases tiene la producción, cómo lo hice con Logic Pro X— lo cuento en Producir con un DAW siendo músico.
  4. Quito. La última fase es restar. Una pieza está terminada cuando ya no puedo quitarle nada sin que se caiga.

El mestizaje no es decoración

Soy gaitero y trabajo también con herramientas de producción contemporánea. No vivo eso como dos mundos: es uno solo. La gaita junto a un sound design cuidado no es una concesión a la moda; es seguir haciendo lo que siempre hizo la música tradicional, que es absorber lo que tiene alrededor y seguir siendo ella misma.

Lo que no hago es folk-fusión de catálogo ni world music genérica, donde el origen se diluye hasta volverse decorado. Mi raíz es asturiana y quiero que se note de dónde viene cada cosa. El mestizaje, para que valga, tiene que partir de algo firme.

Por qué la tradición se conserva creando

Hay quien defiende la tradición metiéndola en una vitrina: tocarla siempre igual, congelarla, tratarla como pieza de museo. Yo creo lo contrario. Una tradición que solo se repite, se apaga despacio. Una que sigue generando obra nueva, sigue viva.

La música tradicional asturiana llegó hasta mí porque generaciones anteriores no se limitaron a copiar: tocaron, cambiaron, añadieron. Componer desde la raíz es devolver ese gesto. No traiciono lo heredado escribiendo cosas nuevas; lo continúo. A veces ese gesto parte de material recopilado en lugar de inventado —como en «Ramu Nadal», donde reinterpreté dos aguilandos del cancionero de Torner para acompañar una tradición navideña asturiana.

Una pieza concreta

Todo esto suena mejor con un ejemplo que con una declaración. «Suañu de Gaita» es mi manera de decir esto con música: una pieza donde la gaita asturiana sueña un poco sin dejar de sonar a lo de aquí. Lo cuento, y lo enlazo para escuchar, en «Suañu de Gaita»: componer desde la raíz. Y si quieres ver cómo ese mismo proceso, cuando parte de la historia personal y del duelo familiar, da lugar a algo muy distinto en tono pero idéntico en raíz, está en Componer desde la raíz: cuando la música es el apellido.

Preguntas que me hacen

¿Qué es componer desde la raíz? Escribir música nueva tomando la tradición de la gaita asturiana como punto de partida —su escala, su respiración, su relación punteru-bordón— y no como destino. Conocer el idioma a fondo para decir algo propio en él.

¿Es lo mismo que fusión? No. La folk-fusión de catálogo y la world music genérica diluyen el origen hasta volverlo decorado. Aquí la raíz asturiana es firme y reconocible: el mestizaje parte de ella, no la sustituye.

¿Traiciona la tradición componer en vez de repetirla? Al contrario. Una tradición que solo se repite se apaga despacio; una que sigue generando obra nueva, sigue viva. Componer desde la raíz es continuar el gesto, no romperlo.

Si tuviera que resumirlo en una frase: no compongo a pesar de la tradición ni sobre la tradición, sino desde ella.

Bibliografía

  • Torner, Eduardo Martínez. Cancionero musical de la lírica popular asturiana. Centro de Estudios Históricos, 1920. La base del cancionero del que parte la composición desde la raíz.
  • Nettl, Bruno. In the Course of Performance: Studies in the World of Musical Improvisation. University of Chicago Press, 1998. Sobre cómo la tradición oral se transmite y se transforma; marco para entender la diferencia entre repetir y componer.

Preguntas frecuentes

  • ¿Qué significa componer desde la raíz?

    Significa escribir música nueva tomando la tradición de la gaita asturiana como punto de partida —su escala, su manera de respirar, su relación entre punteru y bordón— y no como destino. No es imitar lo viejo ni disfrazar de antiguo lo nuevo: es conocer la tradición tan a fondo que puedas decir algo propio en su idioma. La raíz da fruto nuevo cada año sin dejar de ser la misma raíz; con la música tradicional asturiana pasa igual.

  • ¿En qué se diferencia componer desde la tradición de hacer folk-fusión?

    La folk-fusión de catálogo y la world music genérica diluyen el origen hasta volverlo decorado: la gaita asturiana suena de fondo pero la raíz se ha evaporado. Componer desde la raíz parte de lo contrario: la identidad asturiana es firme y reconocible, y el mestizaje con elementos contemporáneos sale de ella, no la sustituye. Si la raíz no se nota de dónde viene, el mestizaje no vale.

  • ¿Traiciona la tradición musical componer piezas nuevas en lugar de repetir el repertorio?

    Al contrario. Una tradición que solo se repite se apaga despacio; una que sigue generando obra nueva, sigue viva. La música tradicional asturiana llegó hasta hoy porque cada generación absorbió lo que tenía a mano y siguió siendo ella misma. Tratar la tradición como una vitrina —tocarla siempre igual, congelarla— es la forma más segura de matarla despacio. Componer desde la raíz es devolver ese gesto: continuar, no romper.