Sobre mí
Sobre mí
Toco, compongo y enseño gaita asturiana desde Asturies. Llevo el instrumento a donde no se le espera y cuento el camino que recorro junto a él.
Quién soy
Soy Tever Díaz García. Toco la gaita asturiana, compongo obra propia y enseño desde Asturies. Empecé tocando los temas de siempre y no lo he dejado; lo que cambió es a dónde la llevo: del repertorio ceremonial al estudio de producción, del baile en la plaza a las pantallas del mundo que caben en la palma de la mano.
Trabajo desde una idea sencilla: la gaita es un lenguaje vivo, no una reliquia. Parto del asturiano de raíz y miro de reojo a toda la familia atlántica del instrumento —Galicia, Bretaña, Irlanda, Escocia, Cape Breton—, pero no para diluir el origen, sino para conversar desde él. No es world music ni folk-fusión: es gaita asturiana en diálogo con el arco atlántico.
El recorrido
Mi formación empezó tocando, antes de saber que aquello era una carrera. En 1998, de la mano de Manolo Quirós, descubrí los orígenes de la gaita asturiana de primera mano: uno de los profesores de la primera generación de maestros gaiteros que recuperaron nuestra tradición tras los duros años de la dictadura en Asturies.
Después llegó la Escuela de Música de Proaza y Teverga, donde aprendí el oficio del gaitero asturiano junto a Balbino Menéndez y la Banda Gaites Camín de Fierro. Entre 2007 y 2024 viví en primera persona lo que es compartir la tradición musical asturiana con mis compañeros y compañeras de banda.
Otro aspecto que siempre cuidé fue mi formación musical: soy Técnico de las Enseñanzas Profesionales de Música en la especialidad de Gaita por el Conservatorio de Oviedo. Esa formación me permitió situar la teoría musical y el lugar que la gaita asturiana ocupa en ella. Las ganas de seguir aprendiendo no han parado de crecer, así que continúo formándome con profesionales asturianos que me ayudan a completar mis ideas: Alberto Rionda, Javi Rubio, Sam Rodríguez, entre otros.
Mi obra propia es la parte donde pruebo mis ideas. En 2021 publiqué el EP Suañu de Gaita, seis temas con los que pude dar forma a distintos conceptos y, sobre todo, ponerme a prueba a mí y a mis conocimientos. Cada publicación es una pequeña apuesta: ver hasta dónde puedo llegar con la gaita cuando la muevo de su punto de gravedad.
Entre mediados de 2020, en plena pandemia, y el verano de 2024 llevé el proyecto CHALGA: un taller de lutería con impresión 3D del que salió XIBLA, una flauta de aprendizaje impresa en 3D pensada para iniciarse en la música tradicional. CHALGA está cerrado, pero marcó por dónde sigue mi trabajo: crear, no solo tocar.
Líneas de trabajo
Hay una parte de mi trabajo que no se ve en el escenario: investigar la gaita por dentro. Me interesan tres cosas que casi siempre se tratan por separado y yo trato juntas: el repertorio (qué se toca y por qué), la organología (cómo está hecho el instrumento y qué puede dar de sí) y el puente entre la tradición oral y la producción contemporánea.
Soy también docente de informática, y eso no es un dato suelto: es la otra mano con la que toco. El cruce entre gaita y tecnología es donde paso más tiempo, desde la impresión 3D de instrumentos hasta todo lo que la informática puede aportar a la música. No me interesa la tecnología por moderna, sino por lo que deja decir con la gaita que antes no se podía.
Ahora mismo estoy haciendo un doctorado en transcripción automática de música polifónica (AMT). Si te interesa ese trabajo, puedes seguirlo en mi página de investigación.
Me gusta mirar la realidad desde distintos puntos de vista, y la música me permite trabajar en varios planos a la vez. Esto es lo que el sector no suele hacer: explicar el porqué. La tradición no se conserva guardándola en una vitrina, sino usándola y entendiéndola. Por eso investigo en abierto y lo voy contando en el blog.
Cómo enseño
Enseño porque aprendí de gente que se tomó su tiempo en explicarme las cosas, no solo en tocarlas delante de mí. Doy clases presenciales, online (síncronas y asíncronas) y trabajo tanto con quien coge la gaita por primera vez como con quien ya toca y quiere ir más lejos.
Pero la clase no es el único sitio donde enseño. Escribo en el blog y mantengo un glosario de términos del oficio: guías, tutoriales, comparativas y, sobre todo, el porqué de las cosas. Lo que sé, lo cuento. En un sector que acumula logros y rara vez explica, prefiero ser el docente que publica.