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Ensayo · Aprendizaje Musical

La foto que le dio nombre a la escuela

Pensaba que ya sabía todo lo que significaba el apellido familiar. Investigando un trabajo sobre los músicos del valle encontré una foto que me hizo cambiar de idea — y que acabó dándole nombre a algo que acabo de fundar.

Fotografía familiar en blanco y negro de los años 80 escaneada sobre una mesa de madera, junto a un punteru de gaita asturiana y una anotación manuscrita con el nombre Fervienza

Hay palabras que uno cree conocer del todo hasta que encuentra la foto que las explica. Me pasó este año con «Fervienza», el segundo apellido de mi padre —yo no lo llevo, pero es el apellido familiar que ya le había dado título a un tema mío en 2021. Pensaba que ya sabía todo lo que significaba. Me equivocaba.

Un trabajo sobre los músicos del valle

Llevo tiempo investigando la música tradicional de mi zona, Proaza y Teverga, para un trabajo propio —Músicos Populares de Proaza y Teverga— que reúne testimonios, fotografías y memoria oral de gaiteros, tamborileros y cantantes del valle. Es el tipo de trabajo que avanza despacio: una conversación con alguien mayor del pueblo, un archivo familiar que alguien te deja mirar, una foto sin fechar que hay que situar preguntando.

En uno de esos archivos apareció una foto de los años 80 de la fiesta del Cébrano, en Teverga —la misma ofrenda a la Virgen de Carrea que mi familia mantiene desde Sobrevilla, llevando el ramu a pie hasta allí. Y en ella, portando uno de los ramos, estaba mi padre. Justo a su lado, el gaiteru Juan Huerta.

La tradición la conocía de casa: llevo viéndola desde niño. Lo que no sabía era que existiera esa foto concreta, ni que mi padre hubiera portado el ramu justo al lado de un gaiteru, años antes de que yo naciera. Llevaba tiempo pensando que mi vínculo con la gaita asturiana era una elección mía, algo que empecé a los 13 años casi por curiosidad. La foto me contó otra historia: que la gaita ya había sonado junto a mi padre, en esa misma tradición, antes de que yo llegara a buscarla.

Lo que significa la palabra

Fervienza tiene un segundo significado que también encajó cuando até cabos. Viene del latín fervere —hervir— y nombra una cascada, un salto de agua con espuma. Un apellido que es también un fenómeno natural: algo que cae, que se mueve, que no se queda quieto.

Ese doble sentido —linaje y cascada— fue el que usé en 2021 para titular Fervienza, el tema en tres movimientos de mi álbum Fechu’n PLA, escrito sobre las pérdidas familiares y la maternidad. Ya conté en otro texto cómo nació esa pieza desde la necesidad de narrar duelo y continuidad, no desde una idea musical abstracta. Lo que no sabía entonces es que el apellido que le daba título tenía, además, una foto esperando a que la encontrara.

Trece años de gaita, un conservatorio y un aula rural

Empecé a tocar la gaita asturiana a los 13 años. Pasé por la banda Camín de Fierro, di clases en Proaza y Teverga entre 2017 y 2022, y más tarde pisé el Conservatorio de Oviedo. He estado a los dos lados del aula: como alumno que empieza sin saber ni sujetar el punteru, y como profesor que ve a un crío repetir el mismo gesto torpe que yo hacía con esa edad.

Esa doble experiencia —la formación reglada y la clase de pueblo, el conservatorio y el aula rural— es el terreno del que sale EMTI Fervienza. La formación oficial de la gaita asturiana ha avanzado mucho en dos décadas, como conté al repasar el estado actual del conservatorio y las escuelas; pero sigue habiendo alumnado que no tiene un conservatorio ni una escuela de banda cerca, o que simplemente quiere aprender a su ritmo, sin depender de una plaza ni de una prueba de acceso.

Tampoco es la primera vez que cruzo tradición y tecnología para enseñar o tocar: en 2011, mi proyecto fin de carrera fue un sistema que comparaba lo que tocabas con la gaita asturiana real contra una partitura de referencia, para revisar la ejecución mientras se practicaba. La prensa lo bautizó como «Gaita Hero», pero no era un juego: era gaita de verdad, con partitura de verdad. La idea de que la herramienta tecnológica sirve a la tradición, no al revés, viene de ahí.

EMTI Fervienza

EMTI Fervienza —Escuela de Música Tradicional e Innovación Fervienza— es una escuela online de gaita asturiana y tin whistle, con clases individuales y sin pruebas de acceso. Enseño a través de una plataforma propia, pensada para que aprender no dependa de vivir cerca de un conservatorio o de encajar en el calendario de una escuela municipal.

El nombre lo eligió la foto, no al revés. Se llama Fervienza porque, mucho antes de que yo lo pusiera en un título, ese apellido ya estaba en la fiesta del Cébrano, junto a un gaiteru, sostenido por mi padre.

Con esto, mi trabajo queda repartido en tres proyectos hermanos, cada uno con su propósito: tever.es para la música y la divulgación, labs.tever.es para la investigación en informática musical, y ahora EMTI Fervienza para la enseñanza. Tres patas, y una de ellas lleva el apellido de mi padre.

Bibliografía

  • La Señora del Cébrano (Guía cultural, espiritual y turística del Santuario mariano de la Virgen del Cébrano). Colección «Xana de Fonfría», volumen IV. Consejería de Cultura del Principado de Asturias, 2000. Guía de referencia sobre el santuario y la tradición de ofrenda a la Virgen del Cébrano que mi familia mantiene desde Sobrevilla.
  • Menéndez de la Torre, Herminia y Quintana Loché, Eduardo. «Las ofrendas de Ramos en Asturias». Revista de Folklore, Fundación Joaquín Díaz, n.º 274, 2003, pp. 116-124. Estudio de referencia sobre el origen y las variantes de la tradición del ramu en Asturias, documentada desde 1522.

Preguntas frecuentes

  • ¿Qué es EMTI Fervienza?

    EMTI Fervienza —Escuela de Música Tradicional e Innovación Fervienza— es la escuela online de gaita asturiana y tin whistle que fundé en 2026. Doy clases individuales y grupales en directo, sin pruebas de acceso, pensadas para quien quiere aprender sin depender de vivir cerca de un conservatorio o de escuelas de música. El curso arranca en septiembre de 2026.

    Es la tercera pata de mi trabajo, junto a tever.es (música y divulgación) y labs.tever.es (investigación en informática musical): la dedicada a la enseñanza. Más en emtifervienza.com.

  • ¿Qué es la tradición del ramu en Asturias?

    El ramu (o ramo) es una ofrenda festiva que se lleva en procesión hasta la iglesia el día de una fiesta patronal, como agradecimiento o como promesa cumplida a un santo o virgen local —cada pueblo tiene el suyo: San Antonio en Cangas de Onís, San Acisclo en Pendueles, la Virgen del Acebo en Cangas del Narcea, entre otros. La tradición está documentada en Asturias al menos desde 1522, en la romería de San Romano de Villanueva (concejo de Santo Adriano), y sigue vigente hoy en numerosos concejos.

    Su forma varía por zonas: en el oriente y centro de Asturias es un armazón de madera piramidal, portado en andas por cuatro mozos o mozas, del que cuelgan roscas de pan y rosquillas; en el occidente es más sencillo, un palo alto con plataformas de las que penden panes. El origen se remonta, según la hipótesis de los investigadores Herminia Menéndez de la Torre y Eduardo Quintana Loché, a las Cerialia romanas —el culto a Ceres por las cosechas— más tarde asimilado por la Iglesia. El día de la fiesta, el ramu sale en procesión acompañado de cánticos y pandereta, y termina subastándose: lo recaudado sirve para sufragar la fiesta del año siguiente o el mantenimiento de la capilla.