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title: "Componer desde la raíz: cuando la música es el apellido"
slug: componer-desde-la-raiz
kind: essay
summary: "Por qué componer para gaita asturiana es, antes que un proceso técnico, un acto de identidad: la historia de Fervienza, el tema que nació de mi apellido familiar y de la necesidad de unir a los que están con los que se fueron."
publishedAt: 2026-06-25
updatedAt: 2026-06-25
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No empiezo de cero. Vengo con siglos de herencia a la espalda: mi música no nace de una partitura, sino de un compromiso con el vecino, con el pueblo, con lo que ese pueblo necesita en cada momento.

Mi profesión tiene una dualidad extraña. Me contratan para construir el «día de fiesta» en parroquias y localidades; soy quien da la música en las fiestas, en las romerías, en los bautizos. Pero también soy quien pone banda sonora al silencio más absoluto. Todos tienen en la retina esa imagen de las películas, el gaitero escocés tocando *Amazing Grace* en un funeral —[una tradición con una historia concreta detrás](/blog/amazing-grace-gaita-funerales). En Asturias, ese papel no es una escena de cine: es una responsabilidad real, cruda y profunda.

Por eso, cuando me preguntan cómo compongo, no hablo de notas. Hablo de identidad. Hablo de **Fervienza**.

## El peso de una palabra

Fervienza es el apellido de mi padre. Es el nombre con el que se conocía a mi familia en el pueblo. Para mí, esa palabra no es un conjunto de letras: es el sinónimo exacto de «familia». Componer este tema no fue un capricho musical, fue la necesidad de narrar un viaje emocional a través de mi propia historia vital.

No busqué una melodía bonita; busqué traducir tres estados de madurez que nos han marcado a fuego.

## 1. La infancia: el juego en el prado

El tema arranca con la luz de la infancia. Es esa parte de la vida donde la gaita suena a celebración sin sombras. Representa el juego, el descubrimiento y la protección de los que estaban antes que nosotros. Es una música vibrante, que refleja esa alegría natural del que aún no ha tenido que despedirse de nadie.

## 2. La juventud: el golpe y el duelo

Pero la vida, como la música de gaita, también tiene sus tensiones y sus disonancias. Mi juventud estuvo marcada por la dureza de la pérdida. Perdimos a muchos miembros de la familia, entre ellos a mi padre. Fue un proceso seco, difícil, que te cambia la forma de soplar y de entender el instrumento.

Musicalmente, esta parte de Fervienza es un tránsito por el sufrimiento. No es una tristeza de salón, es el dolor real de ver cómo los pilares de tu casa se van cayendo. Aquí la música no busca agradar, busca sostener el peso de los que ya no están.

## 3. La madurez: convertirse en raíz

La última parte del tema es la catarsis. Mi hermano, mis primos y yo pasamos de ser los hijos a ser los padres. Nos tocó asumir la madurez, continuar el legado y entender que la familia sigue, aunque el formato cambie.

Esta fase musical es la más compleja: es dura porque nace del dolor, pero sobre todo está llena de esperanza. Es el sonido de seguir creciendo, de seguir con la familia, de seguir siendo Fervienza. Es la música que te dice que, pese a todo, el [roncón](/glosario/roncon) sigue sonando y nosotros seguimos caminando.

En el estudio, esta sección fue la que más capas necesitó. La gaita principal lleva dos pistas de sí misma ligeramente desincronizadas —una décima de segundo de separación— para que suene a voces que se buscan. Fue la forma de decir en producción lo que las notas solas no alcanzaban: que dos generaciones intentan encontrarse.

## Escúchalo

- [Ver el videoclip en YouTube](https://youtu.be/kKn3qtHhS_0?si=fdUDuRfyl0P90P9Z)
- [Escuchar en Spotify](https://open.spotify.com/intl-es/track/5n5NFYu57PGoFXr2jgkTS9?si=951a3c2fec6547fc)

## El cierre del círculo

En el videoclip de este tema, mi camino termina en el cementerio de nuestro pueblo. Allí están mis abuelos y mis padres. El gesto final es sencillo, pero resume por qué soy gaitero: les dejo una foto de sus nietos, a los que no pudieron conocer.

Ese es el puente. La música sirve para unir a los que están con los que se fueron. Componer no es poner notas en orden; es encontrar la forma de que mis antepasados y mis hijos se den la mano a través de un [punteru](/glosario/punteru).

Al final, cuando toco en la fiesta de una parroquia o en el funeral de un vecino, lo hago con la misma honestidad con la que escribí este tema. Porque en la gaita tradicional, si no hay verdad y no hay memoria, solo queda aire.

Si quieres ver el proceso compositivo desde el lado técnico, en [Escribir música nueva desde la tradición](/blog/escribir-musica-nueva-desde-la-tradicion) desgloso cómo trabajo la materia musical antes de que llegue al estudio. Y si quieres escuchar cómo suena el resultado en la primera pieza que publiqué, está en [«Suañu de Gaita»](/blog/suanu-de-gaita). Para ver cómo esta manera de entender la tradición se aplica a un proyecto coral, en [Ramu Nadal](/blog/ramu-nadal-tradicion-navidena-asturiana) cuento cómo reinterpreté dos piezas del cancionero de Torner desde la misma honestidad.
